RolHypnos

RolHypnos RolHypnos

Wu Gai Zi

Wang Ming Wang Ming

Po Xin

Wang Ming Wang Ming

Wang Ming

Wang Ming Wang Ming

Xian Mao

Xian Mao Xian Mao

Mengshi Fu

Mengshi Fu Mengshi Fu

Wang Ming

Wang Ming Wang Ming

Xian Mao

Xian Mao Xian Mao

Mengshi Fu

Mengshi Fu Mengshi Fu

Wang Ming

Wang Ming Wang Ming

Xian Mao

Xian Mao Xian Mao

Mengshi Fu

Mengshi Fu Mengshi Fu
Latest News

Se buscan colaboradores para revisión de reglas

Posted by Rol Hypnos on lunes, 27 de febrero de 2012 , under | comentarios (0)



Hola a todos de nuevo!!

Pues nada, sigo escribiendo, una y otra y otra vez.

Se supone que estoy de parón por el tema del concurso de cazatalentos, y lo estoy. He escrito un poco sobre los chinorris, pero ahora le estoy pegando fuerte al proyecto para el concurso.

Lo cual me lleva a realizar el anuncio que da tema al post del blog: se buscan colaboradores para revisión de reglas.
Tengo un documento bastante extenso, pero es mayormente trasfondo. Estoy trabajando en reglas FUDGE para la ambientación clásica de China, y me gustaría que alguien me echara una mano para revisar las reglas que tengo escritas. No están todas, pero me gustaría ir recibiendo alguna opinión/crítica, antes de que se forme una pelota mayor.

Se agredecerá mucho anímicamente, y se reconocerá de la forma que se pueda y se acuerde.
Interesados escribir a: alejandro@rolhypnos.com


Sobre el proyecto para el concurso de cazatalentos, no estoy avanzando a mal ritmo, aunque creo que debería avanzar más rápido. Apenas llevo unas 2500palabras, aunque bien es cierto que ni siquiera he definido todas las habilidades de los personajes y de la colectividad que integran todos los individuos.

Las mecánicas para funcionar con el "Sistema Madre" están bastante definidas en términos generales con diagramas conceptuales, cuando termine con las habilidades empezaré a plasmarlas más proceduralmente, anotando las habilidades necesarias para cada situación y mecánica.

Mi planteamiento es que en un par de semanas tenga todo más o menos redactado, y empezar a probar mecánicas. ¿De qué? Prefiero mantenerlo un poco en secreto, aunque cualquiera que haya seguido el blog posiblemente puediera saberlo.


Muchas gracias a todos por vuestra atención!
Cualquier comentario que queráis hacer, será siempre bienvenido.
Alejandro
Fundador de RolHypnos

Sigo parado...pero progresando!!!

Posted by Rol Hypnos on martes, 14 de febrero de 2012 , under | comentarios (0)





Hola a todos de nuevo!!

Pues nada, aunque estoy de parón relativo para darle al concurso de cazatalentos de Ludotecnia, tenía un par de cosillas pendientes de terminar con el documento de "Despertar del Dragón Amarillo".

Y ya las he terminado.

El asunto es que mientras sigo diseñando el proyecto para el concurso, ya prácticamente tengo finiquitadas las reglas de mi proyecto de chinos (menudo trabajo de chinos estoy haciendo, por cierto!), lo suficiente al menos para ir testeando como funcionan las mecánicas.

Y a lo tonto a lo tonto...¡¡¡ya van 80 páginas!!!

Sólo me ha surgido otro problemilla: al pulir las reglas del módulo, hay algunos detalles de la aventura que debo modificar debido a que ahora funcionan de otra manera a nivel de mecánicas. Pero bueno, mientras las revisiones se provoquen por progresos en las reglas, ¡no es del todo malo!


Muchas gracias a todos por vuestra atención!
Cualquier comentario que queráis hacer, será siempre bienvenido.
Alejandro
Fundador de RolHypnos

ATENCIÓN: PARÓN

Posted by Rol Hypnos on viernes, 3 de febrero de 2012 , under | comentarios (0)





Hola a todos de nuevo!!

Tengo un "triste anuncio" que hacer: voy a hacer un parón.

Lutecnia Editorial ha creado un interesante concurso, el "Cazatalentos". Y me voy a presentar con alguno de las líneas que tengo "en la recámara".

Lo siento mucho, me fastidia mogollón porque tenía bastante avanzado el tema de los chinos, pero que le vamos a hacer...

Aún así, seguramente siga avanzando un poco, aunque seguramente esto tenga "poco movimiento".

¡¡¡Deseadme suerte!!!

Muchas gracias a todos por vuestra atención!
Cualquier comentario que queráis hacer, será siempre bienvenido.
Alejandro
Fundador de RolHypnos

Ya estoy con las reglas de combate

Posted by Rol Hypnos on lunes, 30 de enero de 2012 , under | comentarios (0)





Hola a todos de nuevo!!

Otra vez, algo más de un par de semanas sin actualizar. Tanto tiempo, que la verdad que he ganado algún seguidor :)

No está mal, ya estoy en 37 seguidores.

Últimamente estoy en la parte más engorrosa del asunto, estoy definiendo y poniendo por escrito las reglas del juego. Un coñazo. Me estoy dando cuenta que lo mio es, sobre todo, escribir historias. No me gusta escribir las reglas.

¡¡¡De cualquier manera, estamos hablando ya de una aventura inicial de más 40.000 palabras!!! Aunque ahora mismo no alcanzo esa cantidad de palabras, si es cierto que me falta suficiente como para superarlas...ampliamente.
Al final seguramente quede un documento bastante gordo. Con éste testearé las reglas de juego, y las iré puliendo de cara tanto a sacar el pdf definitivo con las reglas de creación de personajes, como otros productos que tengo en mente: Legado de Sangre, MadSoccer, y alguna otra cosa por ahí suelta...

Ahora mismo, estoy escribiendo las reglas de combate. Utilizará la resolución simultánea de acciones de FUDGE, puesto que me parece la más interesante y realista. El sistema de daño me gusta bastante, con niveles de salud similares a Mundo de Tinieblas, excepto que el nivel de daño se marca directamente en el nivel generado, y no en todos los anteriores. De esa forma, si te hacen una herida fuerte, y luego otra menor, no llegas directamente a ser incapacitado. Me parece más realista pues de esta manera puedes tener varias heridas menores y mayores, y no simplemente estar cerca de la muerte por acumular una herida grande y luego pequeña.

Pero bueno, ya lo explicaré más despacio cuando lo tenga perfectamente redactado, pues habrá que testearlo.

Muchas gracias a todos por vuestra atención!
Cualquier comentario que queráis hacer, será siempre bienvenido.

Alejandro
Fundador de RolHypnos

Cuanto tiempo...

Posted by Rol Hypnos on jueves, 12 de enero de 2012 , under | comentarios (0)




Hola a todos de nuevo!!

Vaya, si que ha pasado tiempo desde la última vez que saque una actualización del blog.

Supongo que será porque ha coincidido con las fiestas, unos días que he tenido de vacaciones, y que la verdad no estoy muy inspirado.

Lo que es la historia del módulo está ya terminada, pero estoy con las reglas, poniéndolas por escrito, para poder empezar a testear y luego publicar el módulo.

Además, se me ocurrieron un buen par de ideas sobre MadSoccer, y aproveché el momento de inspiración.



Muchas gracias a todos por vuestra atención!
Cualquier comentario que queráis hacer, será siempre bienvenido.
Alejandro
Fundador de RolHypnos

Actualización semanal: Jueves 15/12, Wǔ Gài Zǐ

Posted by Rol Hypnos on jueves, 15 de diciembre de 2011 , under , , | comentarios (0)




Hola a todos de nuevo!!

Pues aquí estoy con una nueva actualización, y ya no queda nada. Yo se que las últimas actualizaciones estaban siendo un poco coñazo, pero la verdad fue un poco decepción el hecho de que nadie me respondiera al planteamiento de sentirme ignorado.
Una pena.

La verdad que ya escribo en el blog sin esperanza de recibir atención, aunque me lo he buscado yo mismo. Bastante inconstante en la actualización (esta vez tengo excusa por fallecimiento familiar), y además las actualizaciones siempre eran tochos de historia que, al no tener nada completo como producto, pues era un coñazo. Que le voy a hacer...

¡Pues terminar las historias de los puñeteros personajes!
Cosa que he conseguido, terminar las historias de los PJs. Ahora ya puedo ponerme con los mecanismos de juego, y empezar a testear el módulo y el sistema, para luego extrapolarlo a las otras líneas que tengo planeadas. Mucho esfuerzo, mucho tiempo...¡¡y poca recompensa hasta ahora!!!

Pero me pongo un objetivo, que esperaré a año nuevo para plasmar totalmente: ¡tener preparado para el aniversario de la creación de la web (no recuerdo si abril o mayo) el módulo completo del Dragón!
Y no penséis que todos los "buenos propósitos" dejan de cumplirse. Mi buen propósito de éste año era no llegar a los 30 obeso y...¡no lo conseguí! Pero llevo perdidos 14 kilos en un año, así que estoy consiguiendo cambiar...

Y ahora, la historia...
----------------------------------------
Historia
Wǔ Gài Zǐ es el hombre de confianza del heredero de la prefectura de
Jinzhong, Wú Xíng. Ha sido el primer miembro de su escolta, lo acompaña desde que tiene edad para luchar, y fue prácticamente criado con él. Tiene su misma edad, y es lo más parecido a un amigo que Wú Xíng ha tenido nunca, aunque otros piensen lo contrario.

Wǔ Gài Zǐ es oficialmente un hermanastro de Wú Xíng, fruto de una relación extramarital e incestuosa de Wú Xiào, padre de Wú Xíng y señor de la prefectura de Jinzhong, con una prima cuya identidad nunca fue revelada. La mujer de Wú Xiào nunca superó esta situación, y consecuentemente nunca trató a Wǔ Gài Zǐ como un hijo. Sin embargo, tuvo que aceptar que Wú Xiào lo criara como tal.

Wǔ Gài Zǐ es menor que Wú Xíng, y por tanto no podía ser el heredero de Zhi. Tampoco fue criado rodeado de los lujos de los que dispuso Wú Xíng, si no que desde pequeño se le preparó para estar al lado de Wú Xíng, ayudarle y apoyarle en todo lo que necesitara. Todo. Wǔ Gài Zǐ conoció al verdadero Wú Xíng, un niño que se crió rodeado de lujos, y que cuanto más tenía más ambicionaba. Y fue educado para estar a su lado, para ver como correcto todo lo que Wú Xíng hiciera con los demás, puesto que para eso estaba destinado a ser el señor de la prefectura de Jinzhong. Así fue como crearon a Wǔ Gài Zǐ, que se convertiría en un auténtico monstruo, pero que era lo que Wú Xíng necesitaba.

Wǔ Gài Zǐ fue entrenado en infiltración, sigilo y disfraz. Debía ser el hombre que Wú Xíng necesitara, cuando lo necesitara. Debía ser capaz de actuar de espía, de entrar donde nadie más pudiera, de ver sin ser visto y oír sin ser escuchado. Debía ser capaz de parecer cualquier otra persona, incluso creyéndoselo el mismo, para poder engañar a todo el mundo, incluido Wú Xíng si era necesario para que su tarea pudiera ser llevada a cabo.

Wǔ Gài Zǐ, además, debía ser capaz de matar. Tenía que estar versado en las artes del asesinato, ya fuera clavando una daga o arrojando un cuchillo, manejando una espada o administrando un veneno. Además de un espía, debía ser un asesino.
Pero no sólo debía ser capaz de realizar su tarea, si no que no debía dudar un instante en realizarla. Wǔ Gài Zǐ no tiene moral alguna, nunca ha sentido un ápice de remordimiento, porque se le instruyó con una máxima muy sencilla en su mente: Wú Xíng, como futuro señor de Jinzhong, es la ley; y lo que se hace siendo dictado por la ley, es bueno, sea lo que sea lo que se debe hacer.

Pero, además de un espía y un asesino, Wǔ Gài Zǐ fue entrenado para ser un cortesano al lado de Wú Xíng, puesto que era una función natural para combinar con su entrenamiento más combativo de espía y asesino. Así pues, Wǔ Gài Zǐ recibió entrenamiento en etiqueta, diálogo y educación. Puede ser un perfecto anfitrión y acompañante, o un hombre mordaz en sus comentarios. Casi todas sus palabras son tan afiladas como una daga clavada entre los hombros.

Ese fue el entrenamiento de Wǔ Gài Zǐ dedicado a servir a Wú Xíng, y su vida fue dedicada a su señor. Ya desde niños, Wú Xíng se divertía dando órdenes crueles a Wǔ Gài Zǐ, como matar animalillos o golpear a otros niños. Estas travesuras fueron ganando en intensidad y frecuencia, hasta que una vez Wú Xíng se excedió, ordenando a Wǔ Gài Zǐ que desnudara a una joven para poder admirarla así.
Su padre, Wú Xiào, se enteró de lo que había hecho Wú Xíng, y se lo hizo pagar. Ordenó que trajeran a ambos niños, y ató a Wǔ Gài Zǐ a un potro, con el torso descubierto y boca abajo. Le hizo azotar hasta desfallecer. Wú Xíng no entendía que pasaba, la razón por la que había hecho eso. La intención de Wú Xiào era enseñarle a su hijo un par de lecciones:

"Hijo, todo en la prefectura de Jinzhong te pertenecerá, y podrás disponer de ello. Pero, antes de debes entender que no podrás disponer de ello como se te antoje. China es un lugar más antiguo que tú, que yo y que nuestros ancestros. Tiene unas reglas que han sido dadas por el Cielo a través del Emperador, y debemos cumplirlas, pues son estas reglas las que rigen el mundo y lo sostienen.

No puedes hacer lo que has hecho con esa muchacha, puesto que no es la forma de hacer que nos han transmitido nuestros ancestros. Debes pedir su mano en matrimonio, casarte con ella y darla un lugar en el que vivir. Entonces, será tu esposa y sucederá lo que deba suceder.

Y antes de que me preguntes, quiero explicarte también la razón por la que los azotes los ha recibido Wǔ Gài Zǐ, y no tú. Tú eres quien ordena, quien rige y quien gobierna. Tú eres quien dicta los actos que deben realizarse. Eres como un pequeño emperador, en una pequeña región de China, así como el Emperador la gobierna entera. Es por ello, que debes saber que te aguarda el mismo destino que al Emperador: la dignidad de tus actos y sus consecuencias recaen sobre tus súbditos, haciendo que si tú cometes un acto que va contra las Leyes del Cielo, los efectos caigan sobre tus súbditos. Tú les gobiernas, tuyo es el poder...pero tuya es la responsabilidad de la vida de tus súbditos, puesto que tus actos marcan su destino. Espero que lo hayas comprendido"

Wǔ Gài Zǐ no presenció esta conversación, si no que Wú Xíng se la contó después, al tiempo que le pedía disculpas. Wǔ Gài Zǐ no lo entendió bien, pero si entendió los cambios que produjo en Wú Xíng. Lo primero que hizo fue pedir disculpas a la muchacha a la que había ofendido, a su familia y sus ancestros por la ofensa que había cometido. Evidentemente, fue perdonado, ¿quién no perdonaría a la persona que tiene delante, si puede ordenar que te maten y nadie movería un dedo por evitarlo?

Pero unos días después, la muchacha apareció muerta en una cuneta, desnuda y ultrajada. Nadie consiguió nunca averiguar quien había cometido semejante atrocidad, aunque había algunos que callaban el secreto.

Así empezó a desarrollarse la nueva personalidad de Wú Xíng. Mantenía las formas siempre por delante, untando con miel los oídos de quien estaba alrededor, mientras actuaba en la sombra gracias a un leal siervo, que hacía el trabajo sucio, limpiaba y desaparecía con discreción. Así fue durante años, en los cuales Wú Xíng fue acumulando poder en el palacio, incluso superando a su propio padre que, en poco tiempo, fue superado por su hijo aún sin saberlo, pensando que los consejos de sus asesores eran sinceros y que los informes que le presentaban era secretos.

Poco a poco, Wú Xíng extendió sus hilos, carentes de los límites de la moralidad que su padre había tratado de imponerle, y sustentados en la creencia de la que hizo único partícipe Wǔ Gài Zǐ: "Si yo soy la ley en Jinzhong, yo dictó como deben hacerse las cosas. Y si mi problema deben ser las consecuencias con mis súbditos, les daré opio suficiente para que no sepan la fuerza con la que les fustigo".

Y así siguió, hasta que Wú Xíng encontró el amor. Tierno, dulce y romántico, impropio de él y de una historia llena de asesinatos, chantajes y sombras.

Se había desatado un conflicto entre varias prefecturas en la que Jinzhong se alió con la vecina Linfen, provincia gobernada por el señor Gāo Rén, contra la militarista prefectura de Changzhi, gobernada por Zhang Xian. El conflicto no parecía avanzar bien, las tropas de Changzhi asediaban la capital de Linfen, y Gāo Rén envió a su esposa e hija a la capital de Jinzhong pidiendo a su señor que las protegiera.

Como Wú Xiào estaba en la guerra, fue Wú Xíng quien las recibió, y quedó prendado de la bella doncella Gāo Sè, de la cual se dice que posee una belleza más allá de una simple mortal, que ha sido bendecida por los espíritus para ser la más bella mujer del Imperio. Puso a disposición de madre e hija toda la seguridad de la que podía disponer en tiempo de guerra, e incluso se ofreció como guardián personal de la doncella. A Wǔ Gài Zǐ le parecía increíble que su señor tuviera sentimientos honestos hacía la muchacha, pero éstos eran innegables.

Pasaron los días, y llegaron noticias de que la habilidad de Wú Xiào había dado la vuelta al conflicto, que se había roto el asedio de la capital de Linfen y que los ejércitos ahora presionaban a las tropas de Changzhi hacia su territorio. Todo era alegría, y hubo una gran celebración. Y en esta celebración, culminó el florecimiento entre ambos jóvenes que, encubiertos por Wǔ Gài Zǐ, se entregaron el uno al otro, prometiéndose secretamente para contraer matrimonio después de la guerra.

Este suceso dejó desolado a Wǔ Gài Zǐ que, para su desgracia, se había enamorado también de la dulzura de Gāo Rén. Como guardaespaldas de Wú Xíng los acompañaba a todos lados, y no podía dejar de pensar en ella. Le resultaba terriblemente doloroso ver las atenciones que le dedicaba la muchacha a su señor, pese a saber que no tenía derecho a aspirar a ella. Pero el amor no conoce de limitaciones sociales ni de deberes, y a Wǔ Gài Zǐ le costaba muchísimo mantenerse fiel a lo que le habían enseñado.

Y fue todavía peor cuando la madre de Wú Xíng, la que le había odiado y despreciado siempre, se coló a hurtadillas una noche en su habitación, por uno de los pasadizos secretos de palacio que sólo conocen los adeptos a los secretos. Wǔ Gài Zǐ no sabía que pasaba, que iba a suceder...pero era la madre de su señor, y tenía que obedecerla. Ella, sólo le pidió que le escuchara:

“Escúchame, hijo, porque esa es la verdad que he escondido durante años, eres mi hijo. Penosamente he soportado mentir y comportarme como si así no fuera, pero lo que no puedo soportar es verte con el corazón roto. Has guardado bien el secreto del amor de tu hermano, pero es él quien no puede esconderlo. Al igual que tú, fruto de mi vientre, no puedes esconder el tuyo. Amas a Gāo Sè, amas a esa muchacha y no puedes evitarlo. Al igual que tampoco podrás evitar sufrir al verla en brazos de otro.

Desgraciadamente, es un sufrimiento que no podemos evitar, puesto que el mundo lo ha querido así. Cuando nacisteis ambos, el mismo día en el mismo parto, tu padre os separó. Dos hijos, mellizos, serían una bendición para cualquiera, salvo para alguien con un reino que legar y en busca de un heredero. Así que, te convirtió en un bastardo, y le entregó la herencia a tu hermano, Wú Xíng. De esa forma además podía reconocerte el nombre, pues tu padre no querría agravar a los ancestros negándote el nombre y tu destino.

Debes saber, entonces, que deberías tener tanto derecho a estar con la mujer que amas como el hombre que yace con ella en estos momentos. Si la quieres, si quieres estar con ella alguna vez, deberás protegerla de ese mismo hombre con el que ahora yace, pues conozco el monstruo en el que se ha convertido y seguro que es un amor que se marchitará, tarde o temprano. Protégela, no dejes que la haga daño, y asegúrate de que es feliz. Haz que te ame, y cuando así sea, llévala a un santuario. Si ella permanece en un santuario, el compromiso o matrimonio llegará a estar cancelado, y podréis estar juntos.

Pero no tardes mucho. Pude evitar que asesinaran a la comadrona que asistió a vuestro parto, así como evitar que destruyeran los registros de que nacisteis los dos. Aunque eso tu padre no lo sabe, cuanto más tiempo pase más difícil será arreglar lo que sucedió. Haz que te ame, llévala a un santuario y espera. Cuando a los ojos de los ancestros y los espíritus el matrimonio deje de ser válido, reclama tu herencia, reclama tu verdadera vida, y hazla tu esposa."

Ese día se produjo un cambio radical en Wǔ Gài Zǐ. Siguió cumpliendo con sus deberes con Wú Xíng, pero cada gesto estaba dedicado a Gāo Rén. Tenía un camino ante sus ojos, aunque estuviera asfaltado con las atrocidades que Wu Xing le instaba a cometer. Tenía esperanza y tenía fe, y su comportamiento tuvo su premio, pues con el tiempo Gāo Sè comenzó premiándole con tímidas sonrisas, después con dulces palabras, y acabó confesándose.

Había pasado un año, el conflicto estaba en sus últimos estertores e incluso se hablaba de negociaciones de paz. Fue en esa época cuando Wú Xíng también tuvo que ir a las líneas de batalla, a reuniones para negociar las condiciones de la paz. Entonces Gāo Sè quedó al cuidado de Wǔ Gài Zǐ, como más leal compañero de Wú Xíng.

Y fue en esa época en la que Wǔ Gài Zǐ cometió la única traición a su señor que ha cometido en su vida, compartiendo lecho con Gāo Sè. Wǔ Gài Zǐ fue seducido por ella, que le confesó que no había podido evitar darse cuenta del amor que la profesaba, y ella había quedado prendada de él, de su personalidad y su candor. Wú Xíng era un hombre excepcional, demasiado excepcional y todo en él era demasiado perfecto e impresionante. Sin embargo, Wǔ Gài Zǐ era un hombre mucho más terrenal, mucho más real, y que la reconfortaba más. Le dijo que, cuando le abrazaba, sentía que miraba a una persona con corazón, no a un gran señor con el que estaba prometida.

Y el amor rompió barreras.

Ambos estaban dispuestos a arriesgarse al castigo que tuvieran que soportar, pero no podían esconder lo que sentían. Esperarían a la vuelta de Wú Xíng, y sellarían su destino, posiblemente la muerte.

Pero no fue así.

La comitiva de guerra traía lo que debían ser buenas noticias, pero no lo eran para todos.

Wú Xíng estaba taciturno, violento y desagradable incluso con Wǔ Gài Zǐ y Gāo Sè. No pudieron hablar con él, y no sabían si sentirse aliviados o asustados. Todo quedó explicado en el discurso de Wú Xiào: la guerra había sido cruenta, el odio despertado terrible y el sufrimiento gravísimo. Pero la muerte del señor de Changzhi, Zhan Xian, y la ascensión de su hijo, Zhang Zei, habían traído esperanza.

La paz se había firmado bajo unas férreas condiciones para garantizar el hermanamiento entre las tres provincias vecinas. Y para ello, nada mejor que una serie de matrimonios concertados, como el de Gāo Sè con Zhan Zei, para sellar la hermandad entre las provincias de Linfen y Changzhi, y la de Wú Xíng con Gao Fan, sobrina del señor de Linfen, Gāo Rén, quedando hermanadas Linfen con Jinzhong, y por tanto, creando un triple hermanamiento entre Linfen, Changzhi y Jinzhong.

Quedaron muchas familias rotas tras esta guerra, muchos hogares destruidos y muchas familias deshechas.

Así como los sueños de Wǔ Gài Zǐ, que perdió a la mujer a la que amaba, y quedó al servicio de un señor no sólo cruel y despiadado, si no además, ultrajado por un hombre que pasó a ser su enemigo, sólo por buscar la paz.


Personalidad e interpretación.
Wǔ Gài Zǐ es un personaje camaleónico, o como dicen las personas cercanas a él: falso. Siempre tiene una sonrisa cuando hace falta, un tono amigable cuando lo necesita, y un gesto comprensivo cuando es necesario. Pero siempre es una mascara, excepto con Gāo Sè, con la que ya nunca puede hablar.

Wǔ Gài Zǐ siempre se comporta como necesite para cumplir con lo que su señor le ordene, ya sea conciliador para asegurarse que el grupo que tiene encargada la misión mantenga la cohesión, como en un tono dirigente cuando el grupo se vea invadido por la pasividad. Pero en términos generales, prefiere ser el que motive un cambio, que el que lo fuerce, actuando por tanto para incitar las acciones en otros que lleven hacia delante las actuaciones necesarias.

Nunca enseña sus armas, pues considera que la mejor filosofía es que un enemigo sólo vea el acero cuando lo tenga clavado en las entrañas, y lo aplica tanto al combate físico, como dialéctico y político. Siempre parece desarmado, siempre parece vulnerable, pero nunca entra en ninguna situación sin preparar un plan, tanto de escape como de ofensiva.

Internamente, eso sí, algo ha cambiado en él. Aunque obedece los designios de su señor, empieza a dudar que la autoridad de éste le otorgue los privilegios, y algunas acciones le hacen dudar. Muchas veces considera cual es el nivel aceptable mínimo con el que puede cumplir los encargos, en un intento de conseguir lavar su conciencia intentado no ayudar en el increíble crecimiento de poder que ha conseguido su señor.



Muchas gracias a todos por vuestra atención!
Cualquier comentario que queráis hacer, será siempre bienvenido.
Alejandro
Fundador de RolHypnos

Actualización semanal: Viernes 11/11, Xū Hào

Posted by Rol Hypnos on viernes, 11 de noviembre de 2011 , under , , | comentarios (0)




Hola a todos de nuevo!!

Pues aquí estoy con una nueva actualización, cada día va quedando menos. Lo que me extraña, y me hace sentir un poco ignorado (empiezo a pensar que nadie me lee, o al menos casi nadie, que no me extrañaría) es que después de colgar la historia de los personajes, y sus consejos de interpretación...¡¡¡nadie pregunta por su descripción y apariencia!!!

Y mi pregunta es...¿hasta ese punto y nivel hemos llegado en el rol, que nos da igual la apariencia de los personajes?
Un, dos, tres...responda otra vez!!!!

¡¡¡Os dejo con la versión revisada de Xū Hào!!!

----------------------------------------
Historia
Xū Hào es el nombre falso por el que en realidad se conoce a Wáng Mìng, puesto que usurpó esa identidad por causas de fuerza mayor, según él.
Wáng Mìng nació en una familia pobre en los suburbios de Xinzhou, capital de su provincia homónima. Xinzhou era una provincia moderadamente rica, pero muy desigualmente distribuida incluso para una sociedad de clases sociales tan fuertemente marcadas. Y la familia Wang, estaba en lo más bajo de la escala.
Su familia era muy pobre, su padre trabajaba en los arrozales y su madre cosiendo en un taller textil. Él era el segundo hijo de la familia, tenía un hermano mayor y una hermana menor. De pequeño consiguió sobrevivir a duras penas, con la escasa comida que entraba en casa y la que conseguía merodeando por los alrededores, casi peleando con otros niños por conseguir algunas miserias que compartir con su familia.
Pero eso se acabó en cuanto tuvo edad para correr y escurrirse, a los 10 años. Al cumplir esa edad, su hermano dijo que el regalo que le iba a hacer dependía de si ya se había hecho un hombre capaz de competir con él, pese a que le sacara casi dos años de edad. Wáng Mìng aceptó el desafío de Wáng Xún, su hermano mayor. Se trataba de una carrera, por una calle transitada, en la cual ganaba el que primero la cruzara. Parecía fácil, y Wáng Mìng confiaba en que era más pequeño que su hermano para tener ventaja. Aceptó el desafío, y corrió.

Y fue distinto de lo que esperaba. Habitualmente le era fácil escurrirse entre las personas en una calle atestada, incluso andando relativamente rápido. Pero corriendo era muchísimo más difícil, y no sólo por la dificultad añadida de la necesidad de reaccionar antes para evitar los obstáculos, también se hacía mucho más complicado controlar con precisión los giros, cambios y movimientos necesarios para cruza la marabunta de personas que circulaban por la calle comercial. Casi se había dado por vencido, pero entonces le pareció ver un hueco... ¡y se escabulló por él! Se encontró delante un hombre bastante orondo, giró sobre si mismo para rodearlo... ¡y casi se golpea contra un tenderete de frutas que estaba al lado! Pero apoyó las manos contra la madera, flexionó los brazos y acto seguido tensó sólo uno de ellos, sintió como el impulsó se redirigía y le pareció salir disparado rebotando contra la madera.
De nuevo estuvo a punto de golpearse, esta vez contra una vaca que un mercader ofrecía para en medio de la calle, pero de un pequeño salto y apoyándose en su lomo saltó por encima. Aterrizó al otro lado, donde dos incrédulos transeúntes se apartaron al verlo caer. Le faltaba el aliento, y sentía que le dolía todo el cuerpo. Pero se sentía bien.
Hasta que de pronto, alguien le cogió del brazo. Giró la cabeza y vio un guardia de la ciudad, con un aspecto muy poco amistoso. Wáng Mìng se intentó zafar, pero no pudo, y el guardia le atrajo hacia él. Se asustó, no sabía que quería, pero estaba asustado. El gobernante de Xinzhou era severo en los castigos, y el había armado bastante jaleo en el mercado, no sabía que hacer...
De pronto, la cara del guardia se congestionó y se retorció en una mueca de dolor, al estrellarse un garrote contra su cabeza, y el guardia cayó al suelo.
Su hermano apareció detrás del guardia: "¡¡¡Corre!!!". Y eso fue lo que hizo. Corrió, corrió y corrió...hasta que no supo donde estaba, ni como había llegado. Su entorno no le era familiar, no lo reconocía.
Escuchó un ruido, algo que cayó al suelo con un ruido sordo, y seco. Se giró, y pudo ver a un muchacho en el suelo, sin moverse. Se acercó a él: no se movía, no parecía respirar, y Wáng Mìng dudó...el muchacho parecía rico, tenía una ropa maravillosa, y algunas joyas.
Se parecía a él, pero al mismo tiempo eran muy distintos: su piel era más suave, su tez más rosada, sus ojos no tenían bolsas y su pelo no estaba sucio y enmarañado. Además, olía muy bien, como si estuviera bañado en perfume.
Wáng Mìng estiró la mano para tocarlo, y para coger algo antes de salir corriendo. Pero no pudo, el muchacho abrió los ojos de repente, y le miró directamente. Hizo ademán de apartarse pero no podía moverse, y Wáng Mìng decidió que no debía robarle, que podía ser peligroso. Le ayudó a ponerse en pie, pero de forma casi inmediata escuchó un grito.

Wáng Mìng vio a dos adultos, una mujer muy bien vestida y con un rostro tenso y asustado como si hubiera visto un monstruo, y un hombre mayor pero de complexión fuerte portando un rastrillo en las manos. El hombre clavó sus ojos en él. En ellos no había miedo, como en los de la mujer, si no ira y violencia. Profirió un extraño gruñido, y se arrojó contra él, golpeándolo con el rastrillo.
Wáng Mìng sintió como las puntas del extremo del rastrillo rasgaban sus harapos y su piel, mientras una punzada de dolor le recorrió la espalda. Por suerte, había reaccionado a tiempo y se apartó de la trayectoria. Al segundo golpe no espero y ya no estaba ahí cuando llegó el rastrillo. El tercer golpe, fue más intimidatorio que necesario, pues Wáng Mìng ya estaba alejándose corriendo.

Volvió a casa, arañado y dolorido. Sus padres y su hermano se asustaron mucho por sus heridas, aunque se alegraron de ver que finalmente sólo eran unos arañazos. Eso sí, su hermano lucía un gran moratón e inflamación en la mejilla derecha, sobre el que no comentó nada a Wáng Mìng.

Otra sorpresa surgió dos días después. Cuando apenas estaban desayunando, irrumpieron dos guardias en la casa, acompañados de un hombre elegantemente vestido. Dijo ser el padre del muchacho con el que había estado Wáng Mìng hacía dos tardes.
Quería que Wáng Mìng pasara un tiempo con su hijo y que, a cambio, el alimentaría a su familia mientras respetara una serie de reglas, las cuales eran extrañas: no hablar de como vive su familia, ni de hambre, enfermedades ni nada parecido. Las condiciones eran tan extrañas que aceptaron sin pensar.

Esta sería la época más cómoda de la vida de Wáng Mìng. Iba a hacer compañía a un muchacho malcriado, mantenía una conversación estúpida, y su familia tenía para comer. Su familia incluso consiguió reunir un cierto dinero, pues no necesitaba gastarlo para comer. Estaban mejor alimentados, lo que además provocó que sus padre pudieran trabajar más y mejor, e incluso su padre fue ascendido y puesto a cargo de varios agricultores y de una parcela.

Sin embargo, no duró mucho. El patrón para el que trabajaba el padre de Wáng Mìng debía dinero a varios prestamistas debido a malas cosechas anteriores y, aunque se vaticinaba que la cosecha iba a ser buena, los prestamistas no tenían más paciencia, y decidieron dar una advertencia al propietario. Realizaron un sabotaje en el sistema de irrigación y canalización de agua a las plantaciones en las que trabajaba el padre de Wáng Mìng, el cual se encontraba limpiando el canal en ese momento de matojos y arbustos que pudieran afectar al correcto circular del agua. Se vio arrastrado y derribado por el agua liberada, impotente ante su fuerza desbocada. Cuando el flujo se calmó, le encontraron varios metros más adelante, completamente calado y magullado. Ese día volvió del trabajo en cuanto sucedió, estaba frío y se encontraba mal. Le habían dicho que descansara, que tomara algo caliente y mañana estaría mejor.

Sin embargo no fue así. En los días sucesivos no mejoró, y el dinero acumulado empezó a emplearse en boticarios, que acudían con sus remedios, y se iban sin conseguir nada. La familia estaba cada vez más preocupada, y el padre estaba cada vez peor. Además, no trabajaba, por lo que no ingresaba jornal, y el dinero estaba esfumándose en donativos y medicinas. Aunque se encontraba mal, decidió volver a trabajar...pero no tuvo donde. La parcela en la que trabajaba había sido entregada a los prestamistas que habían provocado el sabotaje, los cuales ya tenían a su gente trabajando. Y su antiguo jefe no podía darle trabajo, ahora tenía menos tierra y más trabajadores. Con estas perspectivas llegaron las lluvias y el frío de los monzones, y la enfermedad que no había terminado de curarse se agravó de forma espeluznante. Tan espeluznante y repentino fue, que el dinero que les quedaba se esfumó casi de un día para otro. Su madre tuvo que buscar otro trabajo en el escaso y nocturno tiempo que la quedaba, y el hermano de Wáng Mìng se vio obligado de nuevo a mendigar.

La situación era cada vez peor, y cada vez le costaba más a Wáng Mìng soportar a un niño estúpido que no sabía nada de lo que pasaba en el mundo. Un día, en el que le había sido especialmente duro estar rodeado de lujo y comodidad mientras su padre estaba enfermo en casa, encontró a su madre y su hermano llorando en casa. Se asustó muchísimo y corrió hacia la habitación donde descansaba su padre, esperando lo peor. Pero lo que vio no era lo que esperaba, pues su padre se había incorporado y estaba sentado.

Un curandero les había dicho, y demostrado, que podía curar a su padre. Su nombre era Zhang Jiao, un monje y curandero taoísta. Sin embargo, pedía una elevada suma a cambio, no para él, si no para un bien mayor. Como no podían ofrecer semejante suma, Zhang Jiao se marchó, aunque les dejo instrucciones de como localizarle a él o sus hermanos. La familia lo habló, y no encontró solución. Finalmente, los dos hermanos llegaron a un acuerdo, que mantuvieron oculto a sus padres: trabajarían como criminales, Wáng Mìng intentaría robar pequeñas joyas en la casa y su hermano las vendería.

Funcionó...una vez. Y dos. Wáng Mìng pensó que todo iría bien, hasta el día que no funcionó. La tercera vez, su hermano apareció en casa siendo arrastrado por dos guardias, los cuales le habían dado una paliza por haberle encontrado vendiendo joyas robadas. Después se llevaron a su madre, a la cual iban a ajusticiar como responsable de los actos de su hijo. Al día siguiente fue decapitada públicamente. El mismo día, las Tríadas acudieron a su casa. Reclamaban una joya que les habían prometido, y por la que ya estaba entregado el dinero. El hermano de Wáng Mìng dijo que el oficial que hacía de enlace se la había quedado, que seguro que tendría el dinero...pero no le escucharon. Les golpearon, y casi les matan, dejándoles sin conocimiento.

Cuando despertaron, se habían llevado a su hermana. Wáng Mìng estaba aterrado, ya que suponía para que la habían raptado. Su padre además, parecía haberse vuelto loco. Estaba enfermo, habían decapitado a su mujer, su hija había sido secuestrada por las Tríadas y sus hijos eran unos criminales. Balbuceaba, decía palabras inconexas y se tambaleaba de un lado a otro, cuando la enfermedad le concedía fuerzas suficientes. Corrió hacia el lugar donde se la podían haber llevado según su hermano, pero no la pudo encontrar. No le dejaron pasar a ninguno de los locales, ni pudo colarse por estar estrechamente vigilados.

Volvió con su hermano, y pensaron que hacer. La única solución que encontraron fue, volver con otra joya. Así se lo planteó Wáng Mìng. Volvió al día siguiente, convencido de que sería el último día ya que después de robar alguna joya importante y valiosa, no podría volver. Además, la conversación que sostuvo con el muchacho le hizo imposible seguir soportándolo más:
- Amigo mío, ¿todos los niños fuera de mi casa son como eras tú?
- ¿Como era yo? ¿A que te refieres?
- Estabas sucio, olías mal, y eras muy delgado. Ahora estas limpio, y tienes mejor aspecto.
- No, no todos son como yo. Sólo los pobres, pero tú no eres pobre, y no puedes entenderlo.
- Pobre...- Po Xin no había oído nunca esa palabra.- ¿Que es ser pobre?
- ¿No lo sabes? Pobre es no tener para comer siempre que quieres, ni todo lo que quieres. No tener a alguien que cuide de ti en todo momento, ni que te cure cuando estás enfermo. No tener una casa tan grande y espléndida. Y sobre todo, contemplar el sufrimiento impotente de tus padres, que no pueden hacer más por sus seres queridos. Pero eso tú, no creo que puedas entenderlo.

Wáng Mìng se marchó ese día, con una joya escondida en el bolsillo, y no volvió a aparecer en casa del muchacho. La joya era lo bastante grande y lujosa para merecer el rescate de su hermana, y algo más de dinero. El suficiente para marcharse de allí. Se marcharon pero no lo bastante lejos. Resulta que la joya que había robado era una joya familiar muy importante, y los criminales de las Tríadas fueron masacrados por la guardia para recuperarla. Pero no todos, y algunos decidieron que se vengarían de aquellos niños que habían provocado la muerte de sus hermanos, por muy niños que fueran. Además de que la propia familia quería traer justicia sobre aquel muchacho que había osado robarla.

Y así, la familia de Wáng Mìng pasó los años, huyendo de unos asesinos que les perseguían, tanto criminales como nobles. Vivieron normalmente a la intemperie, y se convirtieron en bandoleros, uniéndose a otros parias que habían tenido que marcharse de sus ciudades de origen. Finalmente, parecía que habían conseguido desprenderse de su pasado. Un día el grupo de bandoleros de Wáng Mìng fue contratado para asaltar y robar a un noble que se desplazaba para casarse.

El grupo recibió instrucciones de asaltarle y robar todo lo que portara, acompañado de uno de los patrones para atestiguarlo, llamado Pan Bian. Pero no pasó todo como ellos esperaban: cuando habían reducido a los guardias, dejado escapar a los que huían, y tenían al noble a su merced, Pan Bian se dirigió hace él, con una sonrisa en el rostro para, de pronto, con un movimiento brusco quitarle el cuchillo a Wáng Mìng, y clavárselo en el pecho al noble.

Acto seguido, se giró, miró a Wáng Mìng a los ojos y le sonrió. Wáng Mìng le reconoció, era uno de los miembros de las Tríadas a los que había vendido la joya. Después de tanto tiempo, le habían encontrado, y le habían dejado con el asesinato de un noble cargado en sus hombros. Pan Bian salió corriendo, y ni Wáng Mìng ni sus compañeros pudieron alcanzarle.

Al volver, el noble estaba muerto, pero su hermano Wáng Xún parecía no preocupado. Inmediatamente dio órdenes a los compañeros para que alcanzaran a los fugitivos, y los trajeran, y le explicó a su hermano la situación: el noble, un joven de su edad aproximadamente, se dirigía a un matrimonio concertado con la hija pequeña de la familia Xian, nobles de la prefectura de Jinzhong.

El objetivo de este matrimonio era utilizar la dote del enlace para salvar a su familia, y nadie le conoce en Jinzhong. Les había pedido que le suplantaran, para salvar a su familia, y a cambio utilizaran las riquezas que consiguiera para lo que desearan, ya que al no ser el hijo mayor, tampoco tendrían derecho a heredar la riqueza de su familia. También encontraron a los guardias huidos, y como era de esperar, les dio igual el plan. No eran soldados de la familia, que ya no podía pagar tener su propia guardia, si no que eran simples soldados contratados para esta misión. Se les pagó con el botín, y se les dejó libres. Wan Xun dijo que no pasaría nada, que confiaran los unos en los otros: ni unos dirían lo que había pasado aquí, ni los otros les perseguirían para conseguir el silencio.

Y así, Wáng Mìng, que era quien más se parecía al difunto, se convirtió en Xū Hào y se casó con Xian Yan. El objetivo no era salvar al difunto (eso era más bien una compensación por quedarse su vida después de que le mataran), si no que ahora Wáng Mìng tendría acceso a unas riquezas y poder que le permitiría ayudar a su padre enfermo, su hermana y su hermano, así como a sus camaradas bandoleros. Sin embargo, aún en la boda tuvo un último susto. Antes de casarse, cuando llegaban a la ciudad, Wáng Mìng (o más correctamente, Xū Hào), se encontró con un hombre en el camino, el cual comenzó a llamarle a gritos, pero por su auténtico nombre. Incluso se acercó a saludarlo e intentar tocarlo, pero los guardias que acompañaban a Wáng Mìng (sus antiguos compañeros de fechorías), le detuvieron.

La sorpresa de Wáng Mìng fue mayúscula al reconocer a ese muchacho que hace años era un niño regordete y malcriado, y que ahora parecía salido de un monasterio, lleno de polvo y para nada rodeado de comodidades.
- Wáng Mìng, ¿no me reconoces?
- No puedo reconocer a quien no conozco.
- Bueno, es cierto que he cambiado. Yo diría que soy otra persona, aunque conservo el nombre. Tú sin embargo has cambiado, incluso de nombre. Ahora, trato de que mitigar el dolor que me mostraste hace años, el de los menos desfavorecidos.
- No se de que me estás hablando. Yo no soy Wáng Mìng, y nunca lo he sido. Estoy aquí por el bien de mi familia, me caso por ayudarla, y no te conozco de nada.
- Bueno, si es por eso, no me importa como te llames.

Wáng Mìng no supo la razón, pero la sonrisa que esbozó ese muchacho, le transmitía confianza en la sinceridad y discreción del que nunca fue su amigo en la niñez... ¿o sí?

Personalidad e interpretación.
Wáng Mìng es una persona que se esfuerza por ocultar la verdad de su vida, de su origen y de su nacimiento. Es por eso que no le gusta hablar de sí mismo, pues la mentira que ha tenido que crear es cada vez más grande, incluso ha tenido que emplear parte de sus nuevas riquezas en espiar a la familia a la cual se supone que pertenece, para poder dar consistencia a su historia.

Es una persona que no responde a preguntas sobre él, y para evitarlo pregunta constantemente a los demás, les deja hablar y les permite que se desahoguen con él, motivo por el cual intima con facilidad. Cuando tiene que hablar con alguien, suele inventarse anécdotas, o repetirlas con aquellos que no le conoces. Algunos dicen que siempre cuenta las mismas historias, a lo que suele responder que su vida nunca fue demasiado interesante.

Tampoco le gusta demasiado llamar la atención, tomando siempre un segundo plano en cualquier acto social. No le gusta ser el centro de atención, y para disimular que no se siente a gusto suele entablar conversaciones triviales con desconocidos. Pero debido a que tiene la costumbre de preguntar, igualmente, para que no le pregunten, al final suele acabar destacando por dos posibles motivos: o cae mal por ser muy preguntón, o entabla fácilmente amistad.

Precisamente por su situación, es una persona que valora enormemente la información y los secretos. Es consciente que un secreto puede arruinar perfectamente la vida de las personas, y por ellos siempre mide la cantidad de información que proporciona en cualquier conversación, y está siempre muy atento a cualquier información que proporcione su conversador.
----------------------------------------


Muchas gracias a todos por vuestra atención!
Cualquier comentario que queráis hacer, será siempre bienvenido.
Alejandro
Fundador de RolHypnos